Uzbekistán amplía en 2,5 años la condena del preso político karakalpako Dauletmurat Tazhimuratov

Dauletmurat Tazhimuratov

El 1 de mayo de 2026, un tribunal de Navoi, en Uzbekistán, declaró al preso karakalpako Dauletmurat Tazhimuratov, que ya cumplía una condena de 16 años, reincidente especialmente peligroso y le impuso otros cinco años de prisión. Así lo informó el activista karakalpako Akylbek Muratbay en su página de X.

La nueva causa penal contra Tazhimuratov fue abierta en virtud del artículo 220 del Código Penal de Uzbekistán, que castiga las “acciones que desorganizan el funcionamiento de una institución de ejecución de penas”.

Según el propio Dauletmurat, su abogado y sus familiares, el motivo del nuevo caso fue la reacción del preso político ante provocaciones, insultos y humillaciones por parte de la administración de la colonia penitenciaria.

“Teniendo en cuenta la acumulación parcial de las penas, la condena adicional definitiva quedó fijada en 2,5 años. Por lo tanto, la pena total de prisión de Tazhimuratov será de 18,5 años. Desde su detención en julio de 2022, ya ha pasado casi cuatro años privado de libertad, incluidos unos dos años en celdas de tipo cerrado. A pesar de ello, la nueva sentencia prevé para él otros 2,5 años en esas mismas condiciones. Para ello, deberá ser trasladado de una colonia correccional a un establecimiento penitenciario”, escribió el activista Muratbay.

Dauletmurat Myrzamuratovich Tazhimuratov, nacido en 1979, es un abogado, periodista y defensor de los derechos humanos karakalpako de Nukus. Antes de su arresto, fue redactor jefe y abogado del periódico local El hizmetinde, “Al servicio del pueblo”, ofreció asistencia jurídica gratuita, promovió la gasificación de zonas remotas y apoyó proyectos sociales.

En julio de 2022, se convirtió en uno de los dirigentes más visibles de las protestas de Nukus contra las enmiendas constitucionales que recortaban de forma significativa la autonomía de Karakalpakistán. El 4 de julio de 2022 fue detenido y, en enero de 2023, un tribunal de Bujará lo condenó a 16 años de prisión por cargos de organización de disturbios masivos, intento de toma violenta del poder y otros delitos.

Defensores de los derechos humanos, entre ellos Human Rights Watch, consideran que la persecución y la condena de Tazhimuratov tienen motivación política.

Desde su arresto, Tazhimuratov ha denunciado en repetidas ocasiones torturas, palizas —incluso a manos de otros presos por orden de la administración—, aislamiento prolongado, falta de atención médica adecuada y condiciones de reclusión insatisfactorias. Esta información ha sido corroborada por su abogado, Serguéi Maiorov, y por organizaciones internacionales.

En noviembre de 2024, el Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria declaró que su privación de libertad era arbitraria y, en enero de 2026, la relatora especial de la ONU sobre la situación de los defensores de derechos humanos, Mary Lawlor, exigió su liberación inmediata y garantías para su seguridad. Tazhimuratov también es reconocido como preso político por Human Rights Watch, Front Line Defenders, Freedom Now, la Human Rights Foundation y otras organizaciones, entre ellas IPHR, AHRCA y el Comité Noruego de Helsinki.