Activista kazajo, detenido por mostrar un cartel contra Putin en vísperas de su visita a Astana

La policía de Kazajistán reaccionó ante una publicación en redes sociales del activista Marat Zhanuzakov, quien el 27 de mayo, en vísperas de la visita a la república del presidente ruso Vladímir Putin, publicó una foto en la que mostraba una actitud de rechazo hacia el mandatario. El hombre fue detenido y puesto en libertad solo por la noche, según informó él mismo en su Facebook.

Zhanuzakov publicó una imagen en la que aparece con las banderas de Kazajistán y Ucrania de fondo, sosteniendo un cartel con la inscripción: »¡Oye, escoria! ¡Vete al bosque de Kazajistán! ¡Gloria a Ucrania!». Cabe señalar que en el cartel no se menciona el nombre de la persona a quien van dirigidos los mensajes. Sin embargo, resulta evidente que la acción estaba programada para coincidir con la visita de Putin a Astana.

Ese mismo día, 27 de mayo, la hija de Zhanuzakov informó de que su padre había sido detenido por la policía. Por la noche, el activista publicó un mensaje en el que comunicaba que lo habían dejado marchar a casa. Según el propio activista, los agentes de seguridad le pidieron que eliminara la publicación con la fotografía, a lo que Zhanuzakov respondió que «lo pensaría».

En el momento de redactar esta noticia, la imagen sigue visible en el Facebook de Marat Zhanuzakov.

Según informa «Azattyq Asia», Zhanuzakov ya había sido detenido con anterioridad a causa de su postura política. Así, el 27 de noviembre de 2024, durante la visita de Putin a Kazajistán, el activista, junto con sus compañeros Baurzhan Baltashev y Ualikhan Negmetov, salió a la calle con banderas de Kazajistán y Ucrania y un cartel que rezaba: «Su excelencia, váyase al carajo de Kazajistán». La acción fue una respuesta evidente a las pancartas que entonces engalanaban la capital del país con el mensaje: «Su Excelencia, Sr. Vladímir Putin, ¡bienvenido a Astana!».

Como resultado, en 2024 un tribunal consideró que la inscripción del cartel constituía el uso de lenguaje obsceno en un lugar público. Los tres activistas fueron declarados culpables de vandalismo menor y multados con 20 índices de cálculo mensual cada uno —equivalentes en aquel momento a unos 51.700 tenge, algo más de 100 dólares estadounidenses—.