El comercio gris con Rusia lleva a empresas kazajas a la lista negra de Bruselas

En la nueva lista de sanciones de la UE —el 20.º paquete de medidas antirrusas, aprobado el día anterior por el Consejo de la UE— figuran la empresa kazaja United Trading Group y su director Alimzhan Bekov, según señalaron los medios de Kazajistán. Bruselas acusa a la compañía y a su responsable de eludir sistemáticamente el régimen de sanciones y de organizar la reexportación de materias primas químicas hacia Rusia.

La historia de United Trading Group es casi un ejemplo de manual sobre cómo funciona el comercio gris con un país en guerra. Según los registros públicos de Kazajistán, la empresa cuenta con un único empleado y un salario mínimo de 85.000 tenge; sin embargo, abonaba impuestos desproporcionados para una plantilla tan reducida. Los investigadores en Bruselas determinaron que Bekov representaba los intereses de una empresa alemana y articulaba cadenas de suministro de productos químicos que, en última instancia, terminaban en el complejo militar-industrial ruso.

Otros dos implicados en el nuevo paquete son Dmitry MalyutaDenis Shishkin, acusados de organizar el suministro de celulosa de algodón kazaja utilizada en la producción de pólvora para el ejército ruso. También quedó bajo sanciones personales el nativo de Almatý Azret Bekkiev, primer subdirector general de la «Corporación Unida de Instrumentación», integrada en la estructura de «Rostec» y dedicada a la producción de sistemas de control automatizados para equipamiento militar.

No es ni la primera ni la única vez que entidades kazajas aparecen en las listas de sanciones. En febrero de 2025, en el marco del 16.º paquete, las empresas Kazstanex y MetallStan fueron sancionadas igualmente por apoyar el complejo militar-industrial ruso. En total, del 20.º paquete, entre las 58 empresas vinculadas a la industria militar rusa, 16 están registradas en China, los Emiratos Árabes Unidos, Uzbekistán, Kazajistán y Bielorrusia.

Astana lleva tiempo en una posición sumamente incómoda: oficialmente, Kazajistán no se ha adherido a las sanciones occidentales contra Rusia ni tiene intención de hacerlo, pero algunos empresarios kazajos ven claramente en la situación una oportunidad de negocio. Ya en enero de 2025, el enviado especial de la UE para sanciones, David O'Sullivan, viajó expresamente a Astana para advertir que aquellas empresas contra las que existieran «pruebas irrefutables» de participación en la elusión de las restricciones serían incluidas en las listas con independencia de las relaciones diplomáticas. Las palabras no quedaron en promesas vacías: el 20.º paquete lo confirmó de manera inequívoca.