Rusia y Uzbekistán refuerzan su alianza con más comercio, inversiones y apuesta nuclear

Abdulla Aripov y Mikhail Mishustin

Rusia y Uzbekistán, en las recientes negociaciones entre los primeros ministros Mishustin y Aripov, constataron un crecimiento del comercio y de las inversiones y apostaron por el sector energético —principalmente por la central nuclear de Jizzakh—, la cooperación industrial y los vínculos humanitarios como base de la “asociación estratégica integral y alianza” entre ambos países.

El portal del Gobierno de Rusia publicó los textos de las intervenciones del presidente del Gobierno de la Federación de Rusia, Mijaíl Mishustin, y del primer ministro de la República de Uzbekistán, Abdulla Aripov, tras la reunión de la Comisión Conjunta a nivel de jefes de Gobierno de ambos países.

Principales tesis de Mishustin

Mishustin subrayó que, pese a la “turbulencia geopolítica”, la cooperación económica y en materia de inversiones entre los dos países sigue creciendo: el comercio bilateral aumentó en 2025 aproximadamente un 12,5% y se acercó a 1 billón de rublos, mientras que para 2030, según lo acordado por los presidentes, debería multiplicarse. Rusia figura entre los principales socios comerciales de Uzbekistán, y los ministerios sectoriales, la comisión intergubernamental y las regiones de ambos países mantienen una actividad intensa.

El sector energético fue señalado como una de las áreas clave de cooperación: en la región de Jizzakh ya ha comenzado la construcción de una central nuclear basada en un proyecto ruso; en marzo se iniciaron los trabajos de hormigonado, y Moscú la presenta como una fuente de suministro energético garantizado a largo plazo para la economía y la esfera social de Uzbekistán. Además, continúan y se amplían los suministros de petróleo y gas rusos, mientras Rusia participa en la perforación de pozos y en la modernización del procesamiento y de la infraestructura de transporte de gas.

Mishustin se detuvo además en la cartera de inversiones rusas: en Uzbekistán se están ejecutando alrededor de 150 proyectos por valor de más de 4 billones de rublos en sectores como la energía, la industria ligera y química, la minería, la metalurgia, la farmacéutica, las telecomunicaciones, la logística, el comercio y las infraestructuras, incluidos proyectos digitales. Como ejemplos, citó la puesta en marcha de la tercera planta y la preparación de la cuarta planta de procesamiento de cobre en el complejo minero-metalúrgico de Almalyk, la creación de un clúster para la producción de material ferroviario —vagones, locomotoras y trenes para el metro de Taskent— y la actividad de los parques industriales “Chirchiq” y “Jizzakh”, donde se espera crear unos 3.000 puestos de trabajo.

Un apartado específico correspondió a la cooperación humanitaria y educativa: Mishustin recordó la celebración de foros, festivales y Días de la Cultura, así como la existencia en Uzbekistán de la mayor red de filiales de universidades rusas en el extranjero —la Universidad Estatal de Moscú, el MGIMO, el MIFI y otras—, que permite a los jóvenes estudiar conforme a los estándares rusos. Vinculó todo ello con la tarea de reforzar la cooperación en el marco de la CEI, la UEEA —donde Taskent es observador—, la OCS y otros formatos, haciendo hincapié en su utilidad práctica para empresas y ciudadanos.

Principales tesis de Aripov

Aripov comenzó agradeciendo a la parte rusa la tradicional cálida acogida y transmitió los saludos de Shavkat Mirziyoyev a Vladímir Putin y Mijaíl Mishustin, antes de afirmar que las relaciones uzbeko-rusas de asociación estratégica y alianza “han alcanzado un nivel fundamentalmente nuevo”. Atribuyó esta dinámica de cooperación al “curso estratégico” marcado por los líderes de ambos países y destacó la creciente intensidad de los contactos entre gobiernos, ministerios y regiones: 14 regiones de Uzbekistán cooperan con más de 50 entidades de la Federación de Rusia, se han celebrado reuniones del consejo de jefes regionales y se han realizado más de 100 visitas mutuas.

En el plano económico, Aripov ofreció cifras más elevadas: según sus datos, en cinco años el comercio bilateral se duplicó y al cierre de 2025 superó los 13.000 millones de dólares, mientras que en los primeros meses de 2026 aumentó otro 30%. El objetivo es elevar el comercio mutuo hasta los 30.000 millones de dólares para 2030 mediante la ampliación de la nomenclatura y el aumento de la proporción de productos con alto valor añadido.

Aripov señaló que en Uzbekistán operan más de 3.200 empresas con participación de capital ruso, que la cartera de proyectos conjuntos se estima en casi 44.000 millones de dólares y que, para 2025, ya se habían materializado unos 5.000 millones de dólares en inversiones rusas. Actualmente se desarrollan proyectos de cooperación en los sectores minero-metalúrgico, energético, químico, agrario, textil y electrotécnico, así como en digitalización e inteligencia artificial.

También mencionó los casos del complejo minero-metalúrgico de Almalyk y de la renovación del material rodante del metro de Taskent, y subrayó el desarrollo de parques industriales en las regiones de Taskent, Jizzakh, Bujará y Navoi. Según afirmó, el objetivo principal es mantener la dinámica actual, aumentar los volúmenes de comercio e inversión y poner en marcha importantes proyectos de infraestructura e industriales, también mediante la participación rusa en la exposición “Innoprom” en Taskent y en el Foro Internacional de Inversiones de Taskent.

En el sector energético, Aripov destacó que la primera central nuclear abrirá una “nueva página” y convertirá a Uzbekistán en el primer país donde en un mismo emplazamiento aparecerán simultáneamente una central nuclear pequeña y otra grande. En el ámbito del transporte y la logística, resaltó el fuerte crecimiento del transporte y la frecuencia récord de los vuelos: 367 vuelos regulares por semana, una cifra que, según dijo, Uzbekistán no mantiene “con ningún otro país”.

En cuanto al bloque humanitario, Aripov enumeró los intercambios culturales, turísticos, científicos y juveniles, así como la cooperación en educación escolar, superior y medicina. Según indicó, en el país ya funcionan 15 filiales de universidades rusas; en 2025 Uzbekistán recibió a casi 1 millón de visitantes rusos; se celebraron los Días de la Cultura Rusa y del Cine Ruso; y para el otoño de 2026 están previstos los Días de la Cultura de Uzbekistán en Rusia, como símbolo de la “profunda comprensión mutua y respeto”.

Por último, aseguró que Taskent está “firmemente decidido” a seguir desarrollando una cooperación mutuamente beneficiosa con Rusia y que los ministros informarán sobre proyectos y perspectivas concretos. Tras la reunión, las partes firmaron un comunicado conjunto que recoge los resultados y acuerdos alcanzados por la comisión.