Mirziyóyev intensifica la ofensiva contra el narcotráfico y reorganiza las fuerzas de seguridad

Ravshan Mamatov Foto del servicio de prensa de la Agencia de Control de Drogas

El presidente de Uzbekistán, Shavkat Mirziyóyev, ha destituido al director de la Agencia de Control de Drogas y Armas de Fuego de la Administración del Jefe de Estado, Ravshan Mamatov. La firma del decreto correspondiente fue anunciada por el servicio de prensa del líder de la república.

Cabe señalar que hace unos días el presidente criticó duramente la labor de dicha agencia, afirmando que el organismo se limita únicamente al “análisis y a la cooperación internacional”.

Advirtió a Mamatov que, de no producirse cambios en su trabajo, se reconsideraría su permanencia en el cargo. Mirziyóyev también habló de fortalecer la responsabilidad de la agencia, a la que se le otorgarán nuevas facultades para coordinar las acciones de las estructuras especializadas y evaluar su eficacia.

Al criticar el trabajo del organismo, el jefe de Estado señaló que en los últimos cinco años el volumen de drogas sintéticas incautadas solo en Taskent se ha multiplicado por once. Además, el 95% de estas sustancias prohibidas se distribuyen a través de internet con pagos en criptomonedas. En la república, incluso han comenzado a abrirse laboratorios clandestinos de drogas.

Según el presidente, en 2025 se registraron oficialmente en la capital más de 1.500 ciudadanos consumidores de drogas. Sin embargo, el número real de adictos, en su mayoría jóvenes, es mucho mayor. Estas personas gastan entre 20 y 25 millones de sum (unos 2.000 dólares) al mes en sustancias ilegales y, en su afán por conseguir dinero, a menudo recurren al crimen. El año pasado, 64 personas cometieron delitos bajo los efectos de drogas, y uno de cada tres casos se registró en Taskent.

Mirziyóyev subrayó que los funcionarios responsables de combatir el narcotráfico y el crimen organizado carecen de la determinación para llevar el trabajo hasta el final: identificar los canales de suministro y a sus patrocinadores.

Un día antes, se supo de cambios de personal en otras estructuras de seguridad. Así, el presidente de Uzbekistán sustituyó al comandante de la Guardia Nacional y a varios altos cargos del Ministerio del Interior.