Las autoridades de Estados Unidos decidieron suspender el programa de la Green Card —la lotería de visas de diversidad (DV1)— tras el tiroteo ocurrido en la Universidad de Brown. Así lo anunció la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
La medida se debe a la identidad del atacante que abrió fuego el 14 de diciembre en la Universidad de Brown. Se ha confirmado que Claudio Manuel Neves Valente ingresó en el país en 2017 a través de la lotería de visas y posteriormente obtuvo la residencia permanente (green card). En el tiroteo murieron dos personas, una de ellas el estudiante uzbeko Mukhammadaziz Umurzakov.
«Por instrucción del presidente Trump, ordeno de inmediato al Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) suspender el programa DV1 para garantizar que ningún estadounidense vuelva a sufrir por esta catastrófica iniciativa», subrayó Noem.
Recordó que, durante su primer mandato, Trump ya quiso poner fin a la lotería de la Green Card tras el atentado en Nueva York cometido por un inmigrante uzbeko. Se trata de Sayfullo Saipov, quien el 31 de octubre de 2017 embistió con una camioneta a gran velocidad por un carril para ciclistas junto al río Hudson, atropellando a varias personas. En el ataque murieron ocho y más de diez resultaron heridas. El tribunal condenó a Saipov a ocho cadenas perpetuas consecutivas, dos simultáneas y 260 años de prisión.
La lotería de la Green Card fue creada por el Departamento de Estado de Estados Unidos en 1990 y se celebraba cada año. Podían participar ciudadanos de todos los países, salvo aquellos desde los que en los últimos cinco años habían emigrado más de 50.000 personas a Estados Unidos. Los habitantes de Asia Central participan activamente en el sorteo y obtienen resultados destacados tanto en número de solicitantes como de ganadores. En este sentido, Uzbekistán figura entre los países líderes, no solo de la región, sino también del mundo. De acuerdo con los resultados anunciados en mayo de 2025, Uzbekistán encabezó la lista con 5.564 ganadores, por delante de Argelia (5.526) y Rusia (5.519).
En septiembre de este año, las autoridades estadounidenses introdujeron una tasa de un dólar para participar en la lotería. Los fondos recaudados estaban destinados a cubrir los costes anuales de procesamiento y protección de datos, la selección automática de ganadores y el mantenimiento de la infraestructura técnica del programa.
Tradicionalmente, la inscripción se abría en octubre, pero este año los posibles participantes nunca llegaron a ver el lanzamiento del sorteo.



