La única refinería de petróleo de Georgia, propiedad de la compañía Black Sea Petroleum (BSP), dejará de procesar completamente crudo ruso y pasará a utilizar materia prima procedente de Turkmenistán. Así lo informó el portal Business Media, citando al director general de la empresa, David Potskhveria.
Según Potskhveria, en una siguiente etapa la compañía planea incorporar suministros de petróleo provenientes de Kazajistán, lo que permitirá orientar la producción hacia la exportación a países de la Unión Europea.
“Reemplazaremos por completo el petróleo ruso por crudo de Turkmenistán y, posteriormente, de Kazajistán y otros países, lo que nos dará la posibilidad de exportar productos a la UE”, declaró Potskhveria.
El director explicó que la decisión está relacionada con las restricciones vigentes a la importación de productos petrolíferos rusos en la Unión Europea. No obstante, el procesamiento de crudo turcomano comenzará solo después de resolver los problemas de tránsito a través del territorio de Azerbaiyán.
“Hemos estado trabajando en esto durante mucho tiempo. Desafortunadamente, han surgido dificultades con la organización del tránsito ferroviario a través del territorio de nuestro socio y amigo, Azerbaiyán. Se trata del petróleo turcomano sobre el que se alcanzó un acuerdo hace varios meses, pero los suministros se están retrasando. Sin embargo, esperamos que el problema se resuelva pronto y podamos activar esta cadena logística, tras lo cual seguirá el petróleo kazajo”, explicó el directivo.
A comienzos de marzo, la Unión Europea incluyó a BSP en una lista preliminar de sanciones debido a la importación y procesamiento de crudo ruso. El motivo fue un envío realizado en octubre del año pasado, cuando la compañía Russneft entregó 105.000 toneladas de materia prima para su procesamiento en el puerto de Kulevi. Tras una apelación de la oposición georgiana, la UE solicitó aclaraciones a Tiflis. Posteriormente, BSP fue retirada de la lista de sanciones después de que las autoridades georgianas ofrecieran garantías sobre el abandono total del petróleo ruso.
La refinería de Kulevi entró en funcionamiento en diciembre del año pasado. Su capacidad actual es de 1,2 millones de toneladas de productos petrolíferos al año, con posibilidad de ampliarse hasta 4,5 millones. Entre los socios internacionales de BSP figuran Saudi Aramco y Trafigura. Actualmente, la empresa produce fueloil y diésel, y planea iniciar la producción de gasolina de estándar Euro 5, combustible de aviación y eurodiésel para exportación.



