Una red de aproximadamente un centenar de cámaras de tráfico en todo Uzbekistán, destinada a la gestión inteligente del tráfico, estuvo durante mucho tiempo expuesta públicamente sin protección por contraseña, lo que permitía rastrear los desplazamientos de los ciudadanos. Así lo informa TechCrunch, una de las publicaciones en línea estadounidenses más autorizadas e influyentes, especializada en la industria tecnológica.
La filtración masiva de datos fue descubierta por el investigador en ciberseguridad Anurag Sen. Según la información obtenida, el sistema de videovigilancia estuvo accesible para cualquier usuario externo de Internet al menos desde mediados de 2025. La vulnerabilidad afectó a los complejos de fijación ubicados en Taskent, Jizzakh, Karshi, Namangán, así como en las áreas fronterizas con Tayikistán.
La base de datos expuesta contenía no solo información sobre las matrículas estatales de los vehículos y las infracciones de tráfico, como pasar un semáforo en rojo o no llevar el cinturón de seguridad. El sistema proporcionaba acceso a las coordenadas GPS precisas de cada cámara y a millones de fotografías de alta calidad. La resolución de 4K de las imágenes permitía ver claramente los rostros de los conductores y pasajeros de los vehículos.
La profundidad de la información accesible permitía reconstruir en detalle la vida privada de los ciudadanos. Los investigadores lograron rastrear las rutas de un vehículo específico durante más de seis meses. El sistema registraba los desplazamientos del conductor entre Taskent, Chirchiq y Eshanguzar con precisión de minutos, creando un perfil completo de sus movimientos.
El acceso para ver las fotos y videos se realizaba a través de un panel de control, originalmente destinado a los operadores del Servicio de Seguridad Vial (SSV). Sin embargo, para ingresar al sistema no se requería introducir una contraseña, lo que hacía vulnerables los datos confidenciales a cualquier intervención. En Taskent, los investigadores descubrieron más de diez ubicaciones desprotegidas en diferentes partes de la ciudad.
Según TechCrunch, el sistema de registro de infracciones fue creado por la empresa china Maxvision y entró en funcionamiento a mediados del año en curso. Este desarrollador se especializa en soluciones para “ciudades inteligentes” y suministra su equipo a varios países, incluidos Arabia Saudita, Kuwait, Omán y México.
El monitoreo de la situación del tráfico en la república se lleva a cabo bajo la égida del Departamento de Seguridad Pública del Ministerio del Interior de Uzbekistán. Al momento de la publicación de la investigación, el organismo, así como las representaciones diplomáticas de la república en Washington y Nueva York, no habían proporcionado comentarios sobre las razones de la falta de protección. La única reacción fue una notificación automática de recepción de una solicitud del grupo de respuesta a incidentes cibernéticos UZCERT (Servicio de Respuesta a Incidentes Informáticos) adscrito al Centro de Ciberseguridad.



